La Cultura Starbucks

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La Cultura Starbucks

¿Qué hace una empresa americana vendiéndole café a los colombianos?

La cultura de tomar café alrededor del mundo es una tradición que rompe las barreras de la amistad, el trabajo y el amor. ¿Quién no ha invitado a tomarse un café en la primera cita, o una tardeada de tinto con amigos, cuál reunión de trabajo no es más amena sin una taza de café?

Blogger in Coffee Shop

Los colombianos somos cafeteros por tradición, por calidad y por negocio, aquí hay más cafeterías que estaciones de policía, tenemos café en casi todas las regiones de nuestro país, lo cuál nos permite tener variedad en el color, el sabor y el aroma, dependiendo por supuesto del piso térmico en donde sea plantado.

Starbucks nació en Seattle, Washington a comienzos de la década de los 70´s, en principio la fundaron tres socios, que abrieron la tienda ubicada en el 2000 de la Avenida Western, para venta exclusiva de granos y máquinas de café. Once años después de su apertura, en 1982, se incorporó el empresario Howard Schultz, quién después de un viaje a Milán, Italia, les propuso a sus socios ya no vender insumos de café, sino comenzar a vender café exprés para que las personas pudiesen disfrutar una experiencia diferente, propuesta que fue rechazada por sus socios ya que pensaron que esta iniciativa distraería el enfoque original de la empresa.

En Estados Unidos, antes de Starbucks, las cafeterías eran simples y sobrias, no existía la cultura de disfrutar el café, simplemente era una necesidad básica del cuerpo para mantenerse despierto en las mañanas y salir a trabajar. Cuando Howard, viajo a Europa, se dio cuenta que el café no solo es bueno para mantenernos activos y despiertos, sino que alrededor de tomar una simple taza de café se construyen historias, amistades y amores que marcan a las personas para toda la vida. Los que han tenido la oportunidad de conocer el viejo continente, saben que en la mayoría de ciudades como Madrid, París, Milán, entre otras, los Café Bar son lugares recurrentes para la sociedad europea, y cuando me refiero a recurrentes es porque realmente es así, antes del trabajo o el estudio y después de terminar labores, las personas se reúnen en los bares de la ciudad a tomar café y a comer. Para los europeos las reuniones sociales en estos lugares son de vital importancia, pues además de comer y pasar horas allí sentados, tienen como cultura conocer y saber de las personas que viven cerca a su bar más cercano.

Starbucks

Howard, se dio cuenta de la importancia de tener un espacio diferente a nuestras casas que sea como estar en casa, un lugar donde las personas puedan pasar horas reunidas o simplemente estudiando con una buena taza de café acompañándolos, además se dio cuenta que alrededor de esto hay una cultura y un dialecto exclusivo para identificar los tipos y tamaños del café, lo cual lo inspiró y lo impulsó para no dejar su sueño atrás. Los socios de Howard no querían arriesgarse a cambiar su rumbo, pero el no se dio por vencido, y después de mucho esfuerzo y juntar dinero hasta con socios capitalistas, decidió comprar la franquicia de Starbucks, y abrir sus primeros locales a las afueras de Seattle y en Chicago.

El éxito de Starbucks, es que en estas tiendas las personas se sienten en familia, con un espacio para ellos, donde pueden hacer lo que les plazca, desde una reunión de trabajo, hasta un encuentro con amigos y una tarde de estudio o relajación, y tuvo tanto éxito que sus tiendas comenzaron a esparcirse en todos los estados de los Estados Unidos e internacionalmente, pues en 1996 Starbucks abrió sus puertas en Tokio Japón, luego en Reino Unido y después en Madrid, México, Perú, Francia hasta llegar a Colombia. Howard ha hablado siempre de su rápida extensión y el deseo colectivo de actuar como una pequeña empresa.

Recuerdo muy bien el año en que Starbucks llegó a Colombia, fue en el 2014, a mediados de Julio, hubo una campaña supremamente fuerte contra esta empresa, pues las personas estaban indignadas de que el gobierno, gracias al TLC haya abierto las puertas para que una empresa extranjera nos viniera a vender café a los colombianos, y ¿cómo no? Si nosotros mismos cultivamos el café y también lo exportamos. La diferencia y lo que marcó esta empresa en nuestro país, es que hicieron alianzas con cafeteros de nuestra región, para comprar el café directamente de nuestros campos, y que nos tomaríamos un café cultivado en nuestro país y así estaríamos contribuyendo a la industria y el empleo colombiano.

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Es tan fuerte la estrategia de educación y culturización del café de Starbucks, que los colombianos aprendimos a tomarnos un café mucho más grande de lo que estábamos acostumbrados, con nombres diferentes y espuma saliente por la boquilla de la taza, pero eso sí, con un sabor espectacular. Y es que hay que ser realistas, muchas veces los colombianos nos tomamos las sobras del café y los rezagos mas feos que producimos, con marcas netamente “colombianas” y pagamos una cantidad de dinero absurda por un tinto amargo y muchas veces sin aroma, nadie nos está enseñando sobre café y además los lugares nos son los mas cómodos, ni tienen al menos wifi para pasar una tarde amena. La estrategia comunicativa y de acercamiento con los clientes de Starbucks es muy interesante, o quién no se ha sentido feliz cuando recibe un mensaje personalizado cuando compra una onza de café en estos establecimientos, y es que aquí nos damos cuenta que la diferencia marca, y el que quiere puede, así sea vender arena en el Sahara, el secreto no es inventarse la arena, el secreto es saber vender la mejor.  

Escrito por: Juan Diego Neira Bonilla 
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